LIDERAZGO
<strong>DESARROLLO DE HABILIDADES PARA EL LIDERAZGO Y EMPRESARISMO EFECTIVOS
LUZ ADRIANA SANZ CARDONA
ADMINISTRADORA DE EMPRESAS
FACILITADORA
PEREIRA
MARZO DE 2006
Módulo I
Desarrollo de Habilidades para el liderazgo y empresarismo efectivos.
Contenido
· Introducción
· Creatividad empresarial
· Habilidades y características del emprendedor del siglo XXI
· Motivación del emprendedor
· Estilos de liderazgo
· Directivos Vs. Líderes
· La actitud de líder
INTRODUCCIÓN
En el transcurrir de los avances sociales, científicos, tecnológicos y empresariales, el entorno presenta cada vez en mayor medida, cambios esenciales y radicales que obligan a sus actores a responder y adaptarse a las nuevas exigencias, principalmente con la capacidad de apropiar y generar conocimientos que les permita afrontar los nuevos retos. Desde el punto de vista organizacional, las empresas educativas, como actores permanentes del escenario mundial de la venta de conocimiento, deben responder a esos requerimientos con el fin de generar constantemente productividad, innovación y competitividad en ellas, aspectos significativos para su sostenibilidad.
“El conocimiento innovador que se fundamenta en el conocimiento que adquiere la organización sobre sí misma, motor de su competencia disponible, está esencialmente en las personas que dan al conocimiento un valor organizacional en la red de aprendizaje” , al ser las personas las que generan el conocimiento y ejecutan las ideas a través de nuevos proyectos, procesos o métodos, se requiere que las empresas brinden dentro de sus esquemas, ambientes propicios para que ellos estén en posibilidad de dar respuesta a los nuevos hechos que se presentan en el mundo permanentemente cambiante, por lo que las ideas no comunes entran a jugar un papel fundamental en el momento que se necesite dar respuesta a una posibilidad de cambio que signifique beneficio para la empresa. Es así, como las organizaciones educativas y sus docentes deben romper con el esquema rutinario del trabajo, pues este ciñe la fuerza creativa, dejando a las personas sin la posibilidad de hacer aportes sustanciales y mostrar diferentes horizontes en la solución de los diversos problemas que la empresa educativa presenta.
En este orden de ideas, son la creatividad y las estrategias para la visión del aula como un ambiente empresarial, conceptos que enriquecen el desarrollo de la capacidad de las personas para generar ideas novedosas que puedan convertirse en aportes valiosos, que en términos de la empresa educativa significarían avances innovadores de un proceso y que a la vez repercutiría en un adelanto frente al mercado, logrando mayor competitividad en él y transmitiendo estas habilidades a su aula de clase.
En cada aula de clase, interpretada por cada docente como su empresa donde se asume el rol de empresario de la misma, se deben desarrollar procesos creativos, que proporcionen a sus integrantes, ambientes favorables para la generación de habilidades de empresarismo, en los se promuevan activamente la formación y el desarrollo de los mismos, dentro de un marco en el que puedan permanentemente involucrarse con los procesos organizacionales, logrando de este modo que éstos terminen sintiéndose socios activos de la empresa educativa, con un efecto propulsor hacia la generación de ideas que conduzcan al mejoramiento continuo de sus habilidades como miembros de esta empresa educativa y con la posible implicación de generación de mentalidad emprendedora para ser futuros generadores de empleo.
Finalmente, se pretende con este módulo sembrar la semilla de la mentalidad empresarial, al interior de los docentes universitarios, pretendiendo que éstos trasmitan a sus pupilos todos sus conocimientos enfocando el aula y sus integrantes como una gran empresa, donde el docente es le gerente y los socios, sus estudiantes.
1. CREATIVIDAD EMPRESARIAL
En el campo de la creatividad empresarial, una buena cantidad de autores tales como Guy Aznar, Mauro Rodríguez y Rafael Oropeza, han desarrollado toda una diversidad de estudios los cuales explican y demuestran la importancia de la creatividad en este ámbito, justificando con ello el hecho de que es indispensable el fomento del espíritu creativo e innovador en los empresarios, docentes y miembros de las organizaciones, para hacer frente a los constantes cambios que las actuales empresas en cualquier ámbito deben enfrentar.
El concepto mismo de empresa incluye la creatividad. Empresa viene de emprender y emprender traduce las palabras latinas inter+prehéndere, que textualmente significan “ir a atrapar algo entre...”. Conlleva las ideas de acción, audacia, aventura, imaginación, ambición, novedad, futuro, salto hacia adelante.
Necesariamente la empresa va enlazada con la creatividad en una era de cambios acelerados; por su naturaleza misma, la competencia requiere competitividad y ésta exige creatividad. Por tal motivo es importante identificar y tener presente los ciclos por los cuales atraviesa la empresa en su vida.
El primer ciclo corresponde a los inicios de la empresa, en donde predomina el sentido de innovación y originalidad; y es obvio que allí se requiere de mucha creatividad.
El segundo ciclo concierne a la consolidación, en donde más que pensar en cosas nuevas, se trata de afirmar y madurar lo que se fundó; es el tiempo de los reglamentos y de los controles; se necesita que los procesos y los productos vayan mejorando hasta dar lo mejor de sí. En esta etapa el enfoque de administración prevalece sobre el de innovación.
El tercer ciclo, se presenta cuando ya se sacó lo mejor de la tecnología en cuestión y se empieza a sentir estancamiento; hay que buscar nuevos derroteros; se llega a una ruptura y a un nuevo inicio.
Parece inevitable que en la segunda fase predomine el enfoque al producto; siendo en las fases primera y tercera las de la libertad creativa y de la proyección al futuro por construir, donde los procesos mismos llevan a destacar los enfoques al cliente y a sus necesidades cambiantes y donde es más sentida y evidente la parte de la creatividad. Para poder dar servicios de altura se suponen las cualidades típicas de la creatividad: imaginación, fantasía, audacia, rebeldía, voluntad de romper paradigmas, originalidad, curiosidad, pensamiento lateral, entusiasmo.
En concordancia con lo anterior la creatividad en la empresa identifica tres ciclos dentro de la organización, éstos son comunes en todas las organizaciones dependiendo de las funciones que se realicen en cada división organizacional. Es importante resaltar que aunque en el segundo ciclo predomine el enfoque administrativo con mayor control y reste importancia a la innovación, la creatividad cumple un papel muy importante, ya que es la que permite que los productos y procesos se estén mejorando continuamente.
Se hace evidente estudiar también la creatividad en los diferentes aspectos organizacionales como son la gerencia, el liderazgo, el marketing, la planeación y los sistemas; entendiendo de esta forma más fácilmente el enfoque global que ha tenido la creatividad en el campo empresarial.
En resumen, en todas las organizaciones se presentan diferentes componentes de la creatividad observados en el entorno que poseen dichas organizaciones, el análisis de estos componentes proporciona herramientas de información útiles para el aprovechamiento del concepto de creatividad por parte del empresario creativo, así como del conocimiento de las funciones que cumple cada tipo de organización.
2. HABILIDADES Y CARACTERÍSTICAS DEL EMPRENDEDOR
2.1 Lo que define a un emprendedor
"La vida de un emprendedor no es para todos: aún los que tienen condiciones para ello descubren que el camino es mucho más duro y largo que lo previsto."
Dentro de los aspectos más importantes y la coincidencia en similitudes en el comportamiento de los emprendedores exitosos que ha encontrado el profesor Kuemmerle, quien nos cuenta sus conclusiones en el artículo “A test for a fainthearted” en la edición de mayo de 2002 de la Hardvard Business Review y que reproduce la revista Gestión de Argentina como “Sólo para audaces” en su número de enero/febrero de 2003, se señalan las siguientes:
Los emprendedores se sienten cómodos moviéndose “en el límite”; es decir que no sólo están dispuestos a forzar las reglas hasta cierto límite sino que además disfrutan hacerlo. Suelen asumir grandes riesgos financieros ante la escasez de financiamiento; como financiarse con sus tarjetas de crédito o hipotecar la casa, incluso poniendo en riesgo el bienestar familiar.
La pasión por su proyecto los lleva a no tener miedo de enfrentarse a “enemigos” (competidores) poderosos. La mayoría de los emprendedores comienzan con una estrategia de nicho, sin embargo no temen enfrentarse con rivales de mayor envergadura y con abundantes recursos financieros. “He visto a muchos de ellos salir triunfantes luego de utilizar a su favor las fuerzas del enemigo” relata Kuemmerle.
A pesar de esa pasión están dispuestos a avanzar en forma paciente hacia su objetivo. Al principio hay que saber aprovechar todas las pequeñas oportunidades, hacer pruebas a escala y de esa manera cometer los errores en una etapa en la cual es posible subsanarlos.
Son oportunistas y no temen cambiar su estrategia si ésta está equivocada. Los emprendedores exitosos no ponen la estrategia por encima del negocio; la estrategia debe estar al servicio del negocio y no al revés. Algunos se ciñen de tal manera a la estrategia diseñada para su negocio que no pueden mantenerse a flote; los más inteligentes en cambio reconocen la necesidad de modificar el rumbo y no dudan en hacerlo.
Tienen habilidad negociadora. En otras palabras: “saben cerrar un trato”. Saben soportar la presión, hasta dónde mantener la posición y en qué momento ceder. “Tener habilidad negociadora significa sentirse cómodo tomando decisiones de vida o muerte, en plena oscuridad”.
Entonces las preguntas a responder para saber si posee las condiciones personales para ser exitoso con un emprendimiento son; siempre de acuerdo con Kuemmerle:
o ¿Se siente cómodo “estirando” las reglas?
o ¿Está preparado para ganarse enemigos poderosos?
o ¿Tiene suficiente paciencia para empezar poco a poco?
o ¿Está dispuesto a cambiar rápidamente de estrategia?
o ¿Tiene habilidad negociadora?
“... si usted comienza con una clara percepción de sus propias capacidades y carencias, tendrá muchas más posibilidades de éxito”.
Una vez se responda esas preguntas sabrá si usted es de los emprendedores que no tienen límites.
2.2 La motivación del Emprendedor
¿Por qué los emprendedores crean empresas? Daniel McClelland investigó sobre este tema y en 1968, publicó los resultados de su investigación en "The Achieving Society"; hay partidarios y detractores de la investigación de McClelland pero indudablemente hay un antes y un después de su trabajo.
Una de las conclusiones a las que llega McClelland es que "El hombre de empresa, no realiza su actividad económica simplemente por afán de lograr resultados monetarios, hay un componente motivacional mucho mas fuerte que es el deseo de logro, de hacer un buen trabajo. La utilidad es simplemente una medida de lo bien que el trabajo se está haciendo y no el fin en si mismo".
Traduciendo al castellano: lo que moviliza al emprendedor es la motivación al logro; una manera de saber en qué medida se alcanzó el éxito es de acuerdo a la ganancia obtenida; y este no es un detalle menor ya que "a las personas con un alto nivel de logro, les gusta saber rápidamente qué tan bien están desarrollando su actividad y si están en la senda correcta".
Según McClelland las personas con esta característica, es decir con motivación al logro, presentan una secuencia "para lograr que las cosas se hagan:
1. Definición del problema
2. Deseo de resolverlo
3. Identificación de medios para resolverlo
4. Comprensión de las dificultades para solucionarlo
5. Visualización de las personas que puedan ayudar
6. Anticipación de lo que ocurrirá si es exitoso o se falla."
La existencia del "deseo de resolver el problema" coincide con la disposición a actuar la cual depende de la creencia del individuo sobre su posibilidad de modificar los eventos de su contexto.
Esto se refiere a la disponibilidad de recursos en términos de la habilidad para identificarlos y conseguirlos, tal como señala McClelland en el tercer ítem:
- "Identificación de medios para resolverlo".
Nuevamente aparece la importancia de la "Red de contactos" del emprendedor al referirse a "Visualización de las personas que puedan ayudar". Particularmente en el inicio de un emprendimiento (capital semilla) se suele hablar de las "tres F": family (familia), friends (amigos) y fool (tontos). Por último para "anticipar lo que ocurrirá", nada como un buen plan de negocios.
De este modo es posible inferir que la motivación intrínseca orientada hacia el logro, es una de las características que hacen que un emprendedor se movilice hacia el logro de sus objetivos.
3. CAPACIDADES Y DESTREZAS PARA EL EMPRENDEDOR DEL SIGLO XXI
En un mundo altamente competitivo hay cada día menos espacio para la falta de recaudos. Y son los emprendedores, aquellos individuos con las ansias de generar nuevos espacios para la producción los que más cuidado y atención deben prestar. La pregunta es: a qué deben prestar tanta atención?. Y la respuesta es: a las capacidades y actitudes que deben poseer y desarrollar a los efectos de poder generar valor agregado para los consumidores, pues es ese valor agregado lo que determinará o no el contacto de éstos últimos con su empresa.
Si hay algo que un emprendedor debe poseer es autoconciencia, o sea conciencia de sí mismo, de su forma de ser y responder antes los sucesos en su empresa y en el entorno. Para ello no hay nada más cierto que el “conócete a ti mismo”. Sólo una persona claramente consciente de sí misma es capaz de dominarse y autocontrolarse.
Una persona que toma conciencia de su forma de ser y conducirse, de ser consciente de sus capacidades, virtudes, defectos, limitaciones e inclinaciones, podrá tomar medidas para hacer un óptimo aprovechamiento de lo positivo que hay en él, y tomar los recaudos y prevenciones que le eviten caer en el descontrol. El conocimiento de sí mismo le permite llegar al autocontrol. Es el autocontrol la capacidad de meditar sobre sí mismo y sus actos, adoptando una postura que le permite ser consciente de sus decisiones, evitando dañar su persona y prestigio como empresario. La pérdida de control lo hará sucumbir tanto a las inestabilidades del mercado, como a las tormentas que a diario un empresario se ve expuesto. Un empresario como un capitán de navío debe mantener la calma aún en los peores momentos para tomar la decisión mas acertada y guiar la empresa a buen puerto.
Muy unido al anterior aspecto tenemos la fortaleza y templanza necesarias para afrontar las sacudidas a que todo empresario y su empresa están expuestos a lo largo de su trayectoria. Pero es en los primeros pasos, cuando aún se es joven y emprendedor cuando aún se está poco curtido, cuanto más se pone en juego la capacidad de lucha y tesón. Como el agricultor que prepara la tierra y siembra sus semillas, un empresario siempre está expuesto a la sequía, el exceso de lluvia, las inundaciones y también al fuego. Es en estos momentos donde se pondrá a prueba la templanza del empresario para aguantar la embestida momentánea del destino y salir adelante.
Cuando en un mundo con abundante oferta de bienes y servicios, se quiere captar parte de la demanda, mantenerla y ampliarla, es fundamental poseer la creatividad mínima para darle tanto a los productos y servicios, como a los procesos de producción y venta, ese toque especial que lo distinga de sus competidores. Sin capacidad de creatividad e innovación sus posibilidades son más que limitadas, muy limitadas. Ante tan alto grado de competencia, sobresalir para atraer los deseos y necesidades de los consumidores requiere de algo que lo haga único y especial. Aún vendiendo golosinas, se debe tener la capacidad de atraer el interés en sus productos y no en los de los competidores.
Como en un juego de fútbol, es ese chispazo de creatividad el que marca la diferencia entre quien gana y quien pierde. No todas las empresas subsisten, muchas caen, y una de las razones es esa falta de capacidad para generar nuevas ideas que le permitan continuar conservando el apoyo de sus clientes.
La creatividad se pone de relieve tanto para generar un nuevo producto, como para diseñar un proceso que permita menores costos y mayor calidad, o bien esa creatividad le permitirá llevar a cabo una mejor publicidad o bien resolver mejor los problemas. La creatividad no es una cuestión menor para aquel que pretenda triunfar en los negocios.
En un entorno cambiante en lo social, económico, político, cultural y psicológico es menester contar con la sensibilidad suficiente para captar esos cambios a tiempo, y aún más adelantarse a ellos mediante una mentalidad proactiva. Para generar empresas de excelencia ya no basta con reaccionar o prevenir, es fundamental generar los cambios, ser capaz de fijar nuevas reglas de juego, sino pensemos en el creador de McDonnald´s y su revolucionaria visión de la comida rápida y los servicios. Es en este punto donde confluyen la creatividad y la sensibilidad. Se debe ser sensible para captar los cambios del entorno y creativo para generar la solución que marque la diferencia.
La capacidad de reacción ante lo inesperado fue, es y continuará siendo una aptitud que diferenciará a aquellos que sobrevivan con su empresa, de aquellos que zozobren ante las tormentas del entorno. En todo negocio que cuente con personal, nuestro emprendedor deberá tener la capacidad de liderar y motivar a estos para mover las piezas hacia la consecución de las metas y por ello no hay nada tan importante como fijar metas claras y precisas. Estas metas deben estar en conjunción con la misión de la empresa. Tanto el propietario, como los directivos y empleados deben saber en que negocio están y quienes son sus clientes y por lo tanto saber en que negocio no están y quienes no son sus clientes. Parecerá algo simple y sencillo, pero muchas empresas han perecido al tener una misión restringida o poco clara.
Tener clara la misión de la empresa, sus objetivos y ser conscientes de las restricciones y limitaciones le permitirá desarrollar planes más acordes a la realidad y auténticas posibilidades de la empresa. Una de las peores cosas que le puede acontecer a un empresario es no ser consciente de sus limitaciones. Ser consciente de ellas le permitirá contratar a las personas que le cubran sus lados débiles. Recién en ese momento, cuando aparte de sus conocimientos y experiencias, pueda contar con otra visión más experimentada y analítica, estará en condiciones de poder desarrollar un plan con mayores posibilidades de éxito. Éxito que sólo podrá hacerse realidad si el plan es acompañado de capacidad organizativa, talento para la dirección y un fino espíritu controlador.
Una idea puede ser muy buena, pero hacerla factible requiere de una planificación. Realizado el plan es menester crear una organización en la cual estén claramente definidos los roles, siendo a partir de ella que los integrantes interpretarán sus respectivas partituras para hacer realidad los objetivos. Dirigir a los empleados y obreros para el logro de mejores rendimientos no es cosa fácil, sólo individuos realmente talentosos pueden sacar lo mejor de sí a cada uno de su plantilla. Es por ello que en estos tiempos más que simples directores se necesitan inspiradores y entrenadores, condiciones necesarias para el nuevo liderazgo.
Lo del fino espíritu controlador hace referencia a una capacidad sutil y especial con la que se debe contar para no sólo determinar que y cuando controlar, sino para ser consciente de aquella información que contradice las sensaciones e intuiciones que un buen emprendedor debe contar y cultivar. Saber preguntar, con claridad y precisión, es una capacidad que no todos tienen y que le permitirá retomar o cambiar de rumbo en el momento preciso.
Ser cada día más veloz
En la era del nanosegundo no basta con ser rápido, es necesario ser muy veloz. Si no se es suficientemente veloz, los que vienen atrás lo pasaran por encima. Velocidad para producir, velocidad para entregar, velocidad para responder a la consulta, velocidad para diseñar los productos y procesos, velocidad para entrar al mercado, velocidad para cobrar, todo es velocidad y por lo tanto el concepto de velocidad debe ser comprendido y meditado por el emprendedor del Siglo XXI.
Hoy un buen empresario debe pensar continuamente cómo hacer más veloz cada tarea, cada proceso. Cobrar con mayor velocidad en un supermercado puede significar a igualdad de precios incrementar las ventas. Ser más veloz en atender a los pacientes en un sanatorio implica no sólo incrementar los servicios, sino aumentar notablemente la satisfacción de los pacientes. Hoy nadie quiere esperar, todo se desea al instante.
Antes se enviaba una tarjeta postal vía correo, hoy se efectúa vía internet, a un costo prácticamente cero y de forma inmediata, con el agregado de efectos especiales. Recuérdelo, hoy todo es velocidad.
En una era donde los ciclos de vida de los productos y servicios son cada día más cortos, la tardanza en llegar al mercado puede significar la derrota en manos del oponente más veloz. Tenga siempre presente que el primero en llegar generalmente fija las reglas de juego y se posiciona en primer lugar en la mente de los clientes. Para tratar de ser primero es menester ser cada día más veloz. La velocidad hace a una mayor satisfacción de los clientes, pero siempre debe tenerse presente que la velocidad sólo es útil si se corre en la dirección correcta.
Calidad, calidad y más calidad En un mundo con exceso de oferentes, serán más demandados aquellos productos y servicios con mayor valor agregado, para lo cual no deje nunca de agregar calidad a su oferta. La calidad por si sola no asegura el triunfo, pero le permitirá participar de la competencia.
La calidad bien entendida, es la calidad de “primera”, no la calidad generada luego de múltiples ajustes y reajustes. Ajustes y correcciones, que terminan absorbiendo parte de las utilidades de la empresa. La calidad de “primera” implica alta productividad, bajos costos y por lo tanto mayor capacidad competitiva.
La calidad debe encararse en todos los ámbitos de la empresa. No basta tener el mejor producto, si el servicio de atención al público es desastroso. Nunca deje nada al azar, preocúpese en todos y cada uno de los detalles. Podrá tener la mejor comida, pero también cuenta la limpieza del mantel y los sanitarios. Puede pasar las mejores películas, pero también cuenta la comodidad de las butacas. Podrá contar con los mejores precios, pero nunca olvide contar con variedad. Cada detalle cuenta y hoy más que nunca.
Las moscas y las abejas“.....Si se meten seis abejas y seis moscas en una botella y se coloca ésta horizontalmente, con el fondo contra la ventana, se verá que las abejas no dejarán de luchar por encontrar salida a través del vidrio, hasta que mueren de agotamiento o de hambre; mientras que las moscas, en menos de dos minutos, habrán salido por el cuello en el otro lado....Es el amor de las abejas por la luz, su misma inteligencia, lo que las hacer perder en este experimento. Probablemente se imaginan que la salida de una prisión debe encontrarse donde la luz brilla más, obran en consecuencia y persisten en esta actitud bastante lógica. Para ellas el vidrio es un misterio sobrenatural que nunca han visto, nunca han tenido una experiencia de esta atmósfera repentinamente impenetrable y cuanto más desarrollada sea su inteligencia, más inadmisible y más incomprensible aparecerá este extraño obstáculo. Mientras que las tontas moscas, indiferentes a la lógica como al enigma de vidrio, hacen caso omiso del llamado de la luz, vuelan al azar de aquí para allá y encuentran la buena suerte que a menudo sonríe a los ingenuos que encuentran la salvación donde los sabios perecen...y acaban, necesariamente, por descubrir la abertura que les devuelve la libertad.”
De tal forma los empresarios y emprendedores no deben limitarse a la mera razón, deben hacer caso también de su intuición, deben pensar pero también probar, deben analizar y “tantear”. Deben evitar caer prisioneros de su propia inteligencia. No basta para el empresario considerar que si el producto es útil, el mismo será demandado (error de las abejas), es menester tantear en el mercado para descubrir lo que realmente desean los consumidores (aproxímese a los consumidores pero no sólo haciendo uso de la inteligencia racional, sino también de la inteligencia emocional; aprenda a tantear como las moscas).
Ser consciente de los paradigmas El pez no sabe que vive en el agua hasta que se lo saca de ella. El pez que nunca ha salido del agua no puede saber qué es el agua porque no sabe qué no es el agua. Al no tener términos de comparación, no puede definir el agua. Nosotros, los seres humanos, sólo somos conscientes de que actuamos según determinados paradigmas cuando cambiamos de paradigma. Somos como el pez en el agua.
Los paradigmas son poderosos, pero no omnipotentes. Cuando un paradigma comienza a ser incapaz de resolver una serie de problemas que queremos y debemos resolver, la solución es encontrar otro paradigma que lo haga.
Albert Einstein nunca usó la expresión “cambio de paradigma”, pero a eso se refería cuando decía: “Los problemas importantes no pueden resolverse en el mismo nivel de pensamiento en que se crearon”. En otras palabras, muchas veces el único modo de resolver un problema es cambiar el paradigma.
Esto tiene una trascendental importancia, tanto para percibir nuevas oportunidades de negocios, en el sentido de generar soluciones para determinados problemas, como así también para resolver problemas de una manera en que los actuales paradigmas no lo hacen factible.
Conclusiones
En un mercado hipercompetitivo, los emprendedores deben poseer cada día más capacidades y aptitudes, no bastando sólo poseer capacidades racionales, hoy día más que nunca antes es menester contar con capacidad creativa, innovación, intuición e inteligencia emocional.
Comprender la naturaleza del entorno y ser sensible a sus cambios y flujos de energía, le permitirá al empresario lograr nuevos y mayores niveles de excelencia. En un mundo globalizado, con población en fuerte incremento y todos luchando por un lugar y unas posibilidades de desarrollo, no basta y resulta imposible fortificarse en un lugar o posición, hay que estar dispuesto a salir al juego y vencer para seguir subsistiendo. Los que queden atrapados por paradigmas inoperantes para las nuevas épocas y necesidades, verán retroceder sus posiciones y participaciones en el mercado.
4. ESTILOS DE LIDERAZGO
Según el Diccionario de la Lengua Española (1986), liderazgo se define como la dirección, jefatura o conducción de un partido político, de un grupo social o de otra colectividad. El Diccionario de Ciencias de la Conducta (1956), lo define como las "cualidades de personalidad y capacidad que favorecen la guía y el control de otros individuos".
Otras definiciones son: "El liderazgo es un intento de influencia interpersonal, dirigido a través del proceso de comunicación, al logro de una o varias metas”
Cuando ya le ha sido asignada la responsabilidad del liderazgo y la autoridad correspondiente, es tarea del líder lograr las metas trabajando con y mediante sus seguidores. Los líderes han mostrado muchos enfoques diferentes respecto a como cumplen con sus responsabilidades en relación con sus seguidores. El enfoque más común para analizar el comportamiento del líder es clasificar los diversos tipos de liderazgo existentes. Los estilos varían según los deberes que el líder debe desempeñar solo, las responsabilidades que desee que sus superiores acepten y su compromiso filosófico hacia la realización y cumplimiento de las expectativas de sus subalternos. Se han usado muchos términos para definir los estilos de liderazgo, pero tal vez el más importante ha sido la descripción de los tres estilos básicos: el líder autócrata, el líder participativo y el líder liberal o de rienda suelta.
4.1 El líder Autocrático
Un líder autócrata asume toda la responsabilidad de la toma de decisiones, inicia las acciones, dirige, motiva y controla al subalterno. La decisión y la gula se centralizan en el líder. Puede considerar que solamente él es competente y capaz de tomar decisiones importantes, puede sentir que sus subalternos son incapaces de guiarse a sí mismos o puede tener otras razones para asumir una sólida posición de fuerza y control. La respuesta pedida a los subalternos es la obediencia y adhesión a sus decisiones. El autócrata observa los niveles de desempeño de sus colaboradores con la esperanza de evitar desviaciones que puedan presentarse con respecto a sus directrices.
4.2 El líder Participativo
Cuando un líder adopta el estilo participativo, utiliza la consulta, para practicar el liderazgo. No delega su derecho a tomar decisiones finales y señala directrices específicas a sus colaboradores, pero consulta sus ideas y opiniones sobre muchas decisiones que les incumben. Si desea ser un líder participativo eficaz, escucha y analiza seriamente las ideas de sus colaboradores y acepta sus contribuciones siempre que sea posible y práctico. El líder participativo cultiva la toma de decisiones de sus colaboradores para que sus ideas sean cada vez más útiles y maduras.
Impulsa también a sus colaboradores a incrementar su capacidad de auto control y los insta a asumir más responsabilidad para guiar sus propios esfuerzos. Es un líder que apoya a sus colaboradores y no asume una postura de dictador. Sin embargo, la autoridad final en asuntos de importancia sigue en sus manos.
4.3 El líder Liberal
Mediante este estilo de liderazgo, el líder delega en sus colaboradores la autoridad para tomar decisiones y puede decir a sus seguidores “aquí hay un trabajo que hacer. No me importa cómo lo hagan con tal de que se haga bien”. Este líder espera que los colaboradores asuman la responsabilidad por su propia motivación, guía y control. Excepto por la estipulación de un número mínimo de reglas, este estilo de liderazgo, proporciona muy poco contacto y apoyo para los seguidores. Evidentemente, el colaborador tiene que ser altamente calificado y capaz para que este enfoque tenga un resultado final satisfactorio. Desde luego, existen diversos grados de liderazgo entre estos estilos; sólo se analizaron tres de las posiciones más definidas.
En una época, algunos autores y administradores separaban uno de estos estilos de liderazgo y lo promovían como la panacea para todas las necesidades de supervisión. La mayoría dio énfasis a la administración participativa, aunque el estilo autócrata tuvo varios defensores que lo promovían como la única técnica eficaz. Ocasionalmente existen promotores del estilo de rienda suelta que afirman que es un estilo singularmente provechoso. Las tendencias más recientes enfatizan la necesidad de adaptación y flexibilidad en el uso de los estilos de liderazgo, como oposición al perfeccionamiento de uno solo de dichos estilos. Se cree que en la sociedad dinámica actual son raros los administradores cuyos pensamientos y preferencias sean completamente iguales y los trabajadores que tengan idénticas capacidades y necesidades. Y casi nunca hay dos organizaciones que tengan metas y objetivos idénticos. Debido a esto, por lo general se recomienda que el administrador tome en cuenta una serie de factores para determinar qué estilo de liderazgo es apropiado para cada situación.
En pocas palabras, un estilo de liderazgo será más eficaz si prevalecen determinados factores situacionales, en tanto que otro estilo puede ser más útil si los factores cambian.
Figura 1. FLUJO DE INFLUENCIA EN TRES ESTILOS DE LIDERAZGO
DIFERENCIAS ENTRE LOS DIRECTORES DE GRUPOS Y LOS LÍDERES DE EQUIPOS
DIRECTORES DE GRUPO LÍDERES DE EQUIPO
-El interés primordial en cumplir con los objetivos en curso le impide pensar en lo que podría obtenerse, mediante una reorganización, para fomentar la colaboración de sus miembros.-Reactivo con la gerencia superior, sus iguales y empleados. Le es más fácil pero entro de ciertos límites.-Está dispuesto a involucrar a la gente en la planificación y la solución de los problemas hasta cierto punto, pero dentro de ciertos límites.-Resistente o desconfía de los empleados que conocen su trabajo mejor que el Gerente.-Considera la solución de problemas como una pérdida de tiempo o como una abdicación de la responsabilidad de la gerencia.-Controla la información y comunica solamente lo que los miembros del grupo necesitan o deben saber.-Ignora los conflictos entre los miembros del personal o con otros grupos.-En ocasiones modifica los acuerdos del grupo por conveniente personal. -Las metas actuales se toman sin problemas. Puede ser un visionario acerca de lo que la gente podría lograr como equipo. Comparte sus visiones y actúa de acuerdo con ellas.-Es proactivo en la mayoría de sus relaciones. Muestra un estilo personal. Puede estimular la excitación y la acción. Inspira el trabajo de equipo y el respaldo mutuo.-Puede hacer que la gente se involucre y comprometa. Facilita el que los demás vean las oportunidades para trabajar en equipo. Permite que la gente actúe.-Busca a quienes quieren sobresalir y trabajar en forma constructiva con los demás. Siente que es su deber fomentar y facilitar esta conducta.-Considera que la solución de problemas es responsabilidad de los miembros del equipo.-Se comunica total y abiertamente. Acepta las preguntas. Permite que el equipo haga su propio escrutinio.-Interviene en los conflictos antes de que sean destructivos.-Se esfuerza por ver que los logros individuales y los del equipo se reconozcan en el momento y forma oportunos.- Mantiene los compromisos y espera que los demás hagan lo mismo.
DIFERENCIAS ENTRE UN JEFE Y LÍDER
JEFE· Existe por la autoridad.Considera la autoridad un privilegio de mando.· Inspira miedo.· Sabe cómo se hacen las cosas.· Le dice a uno: ¡Vaya!.· Maneja a las personas como fichas.· Llega a tiempo.· Asigna las tareas. DIFERENCIAS LÍDER· Existe por la buena voluntad.· Considera la autoridad un privilegio de servicio.· Inspira confianza.· Enseña como hacer las cosas.· Le dice a uno: ¡Vayamos!.· No trata a las personas como cosas.· Llega antes.· Da el ejemplo.
DIRECTIVOS VS. LÍDERES
DIRECTIVOS LIDERES
Hacen Correctamente las cosas Hacen las cosas correctas
Se interesan por la eficiencia Se interesan por la eficacia
Administran Innovan
Mantienen Desarrollan
Se centran en los programas y las estructuras Se centran en las personas
Confían en el control Confían en la confianza
Hacen hincapié en las tácticas, estructuras y sistemas Hacen hincapié en la filosofía, en los valores de la esencia y en los objetivos
Tienen una visión a corto plazo Tienen una visión a largo plazo
Preguntan cómo y dónde Preguntan qué y porqué
Aceptan el statu quo Desafían al statu quo
Se centran en el presente Se centran en el futuro
Tienen su mirada en el mínimo aceptable Tienen su mirada en el horizonte
Desarrollan procesos y horarios detalladamente Desarrollan visiones y estrategias
Buscan la previsibilidad y el orden Buscan el cambio
Evitan riesgos Toman riesgos
Motivan a la gente a ajustarse a las normas Incitan a la gente a cambiar
Utilizan la influencia de posición- a- posición (superior a subordinado) Utilizan la influencia de persona a persona
Necesitan a que otros obedezcan Incitan a los otros para que les sigan
Funcionan bajo normas organizacionales, regulaciones, políticas y procedimientos Funcionan al margen de normas, regulaciones, políticas y procedimientos
Les han dado el puesto Toman la iniciativa de liderar
Fuente: escritos de Warren Bennis, Burt Nanis y otros.
5. LA ACTITUD DE LÍDER
Cuando el líder se encuentra dispuesto a asumir los desafíos empresariales con una actitud positiva y optimista, es capaz de ver el cielo despejado y de color azúl. Sin embargo, cuando el líder imperceptiblemente se carga de negatividad, lo que consigue es generar un sinnúmero de nubes grises que opacan la brillantez de su talento para asumir los desafíos que se le imponen.
Bien sabemos que la actitud del líder es determinante en la formación de la cultura de la empresa, pero también en el cultivo de unas sólidas relaciones interpersonales que necesitan motivación y un trato humano cordial y generoso. Por tanto se requieren de líderes amables, respetuosos y abiertos a los demás.
Para ser un buen líder no basta sólo con tener sólidos conocimientos académicos, aptitudes para ejercer un determinado cargo, sino también actitudes que demuestren un trato personal de talla. Ser líder, más que ciencia es un arte que hay que saber conquistar con un aprendizaje continuo en el cuál lo importante no es no caer, sino levantarse siempre, corrigiendo los errores que como seres humanos cometemos.
Una de las actitudes necesarias es aquella para afrontar el cambio. Es innegable que no siempre en las actividades empresariales se vislumbran cielos azulados que perfilen un buen destino financiero. Sin embargo, si existe la voluntad de poner los medios adecuados sabiendo que son las personas y el talento humano la clave para el impulso, podemos hacer cambiar el panorama referido.
La iniciativa para proponer cambios necesarios debe ir acompañada de un orden que sistematice su ejecución y evaluación respectiva, pues no se trata de plantear intenciones temporales sino que perduren en el tiempo y que tenga efectos positivos en quienes laboran en la empresa.
Tal como lo precisaran ÀNGEL CASTIÑEIRA y JOSEP M. LOZANO, profesores universitarios, en “Liderazgos: una apuesta de futuro” (La Vanguardia, 20/05/05), “El buen liderazgo es generador y multiplicador de ideas, valores y actitudes... no es un debate sobre quién manda, sino sobre el sentido que le damos a nuestra acción cotidiana; sobre cómo se construye el sentido de lo que hacemos, cómo se comparte y hacia dónde nos moviliza”.
Lo importante será que quien se proponga formarse como líder empiece por reconocerse humildemente a sí mismo, un auto-conocimiento sincero que le leve a percibir sus falencias y tomar un plan de acción concreto que permita corregirlas a tiempo. El líder debe aprender a valorarse con sus defectos y virtudes. Luego de ello, el líder deberá tomar una actitud consecuente con el cultivo de la libertad responsable, es decir que siempre que tome una decisión en cualquier ámbito de la empresa debe medir las consecuencias humanas o financieras que traerá dicha acción en el futuro.
La mejor actitud que podemos rescatar de un líder es aquella que considera el alcance de la excelencia y el éxito en la empresa como un servicio, una donación a los demás, lo cual implica terminar con los prejuicios negativos o actitudes pesimistas predeterminadas, de las que mucho se ven cuando se convocan a reuniones de equipos o reuniones generales.
Si el líder empresario no cambia de actitud hacia horizontes nuevos y con fines nobles, los resultados siempre seguirán siendo los mismos. Sin embargo, si toma una rectitud de intención firme proclive hacia una acción directiva y de liderazgo correcto, se puede vislumbrar no un interés por hacer crecer de forma egoísta el talento, sino un talento orientado al servicio de los demás.
BIBLIOGRAFÌA
BENNIS, Warren, NANIS, Burt. En. BOYETT JOSEPH et al. Capítulo I. El liderazgo. En. Hablan los Gurús. Editorial Norma. 1999.
KUEMMERLE. “A test for a fainthearted”. Hardvard Business Review, Mayo de 2002.
MARÍN, HENRY. Paradigmas de los sistemas de recompensa y sus nuevas perspectivas para el desarrollo de organizaciones de aprendizaje. En: Decisión Administrativa. Manizales. No 2. 1999. pág. 27-42.
McLELLAND, DANIEL. La Sociedad Ambiciosa. Madrid: Guadarrama, 1968.
OROPEZA Rafael. Creatividad e innovación empresarial. Panorama, México, 1994.
RODRÍGUEZ Mauro. Creatividad en la empresa. Editorial Pax, México, 1993.
www.gestion2000.com

dragon dijo
Libro 36 ESTRATEGIAS CHINAS. Puede bajarlo desde
http://www.personal.able.es/cm.perez/36_estrategias_chinas.pdf
Describe estratagemas como "moverse sin ser visto en el mar a plena luz del día", "matar con una espada prestada" o "crear algo a partir de la nada". Cuando usted domine estas 36 estrategias, estará preparado para encontrar soluciones a cualquier tipo de problema y será capaz de adaptarse a toda clase de circunstancias.
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20 Diciembre 2006 | 10:38 AM